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Qué es Pnix.

En la Atenas de Pericles, la asamblea se congregaba en las laderas de la Pnix, colina desde donde se divisa la Acrópolis, en la que hubo construido un hemiciclo a tal fin. Allí, los ciudadanos decidían librar batallas, construir el Partenón, cuándo y cómo, o por supuesto designar a los gobernantes y generales. Aquellas reuniones duraban todo el día y podían celebrarse cuatro o más veces al mes. Así fue durante unos doscientos años y, a pesar de esa rutina, los atenienses acudían por decenas de miles, conscientes del poder que tenían y de cómo les afectaba a ellos o a quienes representaban.

Este sitio web toma el nombre de Pnix inspirado en esta faceta de la cultura ateniense y pensando que si fue posible hace 2.500 años, con unos medios organizativos tan rudimentarios a nuestros ojos, más lo es ahora. Sin embargo, aquí no se abordan cuestiones de política, salvo las de política de empresa.  Si existe acuerdo en que la persona tiene derecho a ser parte de las decisiones que le afectan, como ocurre en democracia, tiene sentido que ese derecho se extienda a otros ámbitos en los que terceros toman decisiones en su lugar, coartando su libertad. Y el principal ámbito social en nuestras vidas, junto a la familia, es el del empleo.

Pero este sitio web también debe su nombre a lo que el filósofo Pekka Himanen llama “ética del hacker”, que reivindica la creatividad, el libre acceso al conocimiento y la búsqueda de sentido a lo que se hace profesionalmente, sea o no vocacional. Ello, frente a una ética del trabajo dominante que conjuga los valores calvinistas de siempre, como la laboriosidad diligente y la aceptación de la rutina, con otros más propios de nuestros tiempos, como el sentido de urgencia en la tarea, de presión en el entorno, de que no hay mérito sin lucha. Pnix -el término- es un guiño a esta cultura “hacker”, pues evoca los nombres con que importantes entusiastas del software libre bautizaron en su día a sus creaciones, de singular pronunciación, al combinar generalmente en un monosílabo, dos consonantes de entrada, como en Gnu, Kde o Gnome, y una equis para cerrar, como en Linux, X o Tux.

Ni el derecho a participar en las decisiones que nos afectan en el trabajo, ni que éste posea un sentido más allá del sustento económico y el estatus que confiere, tienen muchos partidarios. En cuanto a lo primero, se considera falsa la analogía entre organizaciones laborales y Estados, o se argumenta  que este derecho colisiona con el principio de propiedad, o que es más eficiente una estructura que separe la decisión de la ejecución, basada en la cadena de mando, o que nuestra naturaleza, nuestros genes, nos llevan a organizarnos jerárquicamente, etc. En relación a lo segundo, se considera el trabajo como un valor en sí mismo, dando por hecho que la forma más eficiente de crear riqueza y utilidad social pasa por su división y especialización, no importa si así se deshumaniza, si empobrece moral e intelectualmente. Para todos los argumentos hay o habrá contestación en Pnix. No obstante, no son respuestas académicas. Este sitio es sobre todo un entretenimiento desarrollado a partir de la vocación profesional. Por tanto, no hay que buscarle mayor trascendencia, aunque no se renuncia al rigor: naturalmente, nada de lo escrito lleva a error.
 
Por qué se ha creado Pnix

Hay varios motivos que han llevado a crear este sitio. Particularmente, el escaso desarrollo que tiene la cultura no autoritaria en las organizaciones. Que no se conozca en empresas convencionales no es de extrañar, pero llama la atención que apenas hayan desarrollado sus valores aquellas sensibilizadas, por ejemplo, con el tercer mundo, la ecología o la humanización del trabajo. En este sentido, muchos asumen que la economía social, solidaria, o como se quiera llamar, es participativa por el hecho de que los medios de producción pertenecen a quienes hacen uso de ellos. Sin embargo, a veces lo participativo y lo colectivo se confunden, limitando innecesariamente las libertades individuales. Y viceversa, hay empresas de capital privado que son ejemplares en materia de libertades, en las que el factor trabajo es parte de todas las decisiones, incluidas las relativas a la retribución del capital, y en las que la persona y lo colectivo saben conjugarse.

En este sentido, las reflexiones y propuestas que hay en Pnix son para todo tipo de organizaciones en las que dos o más personas realicen un trabajo susceptible de generar relaciones de poder y decisión asimétricas, no importa cuál sea su origen, sus fines o sus valores.

Hay una segunda razón para crear Pnix: llama la atención la gran insatisfacción que causa la vida laboral en mucha gente. Según qué encuesta tomemos, estaríamos diciendo que entre la mitad y dos tercios de la población española está disgustada con su trabajo en mayor o menor grado.  Más de la mitad piensa que su superior jerárquico no es competente con sus subordinados. Una gran mayoría se queja de los horarios, de la conciliación con la vida familiar, de los sistemas de clasificación y retribución que hay en su empresa, de la seguridad laboral, del mal talante de sus superiores, etc...  Estas reivindicaciones tienen su origen en las malas prácticas de quienes, desde puestos directivos, desarrollan políticas empresariales que afectan a terceros sin tener en cuenta sus intereses. Naturalmente, la solución pasa por articular organizaciones en las que las decisiones las tomen los afectados por estas, tal como en este sitio web se expresa.

Cómo está organizado Pnix

Se ha dividido Pnix en cinco apartados. El más relevante recopila los artículos publicados en la prensa, alrededor de uno cada mes y medio, por el autor de este sitio web. A continuación, se ha incorporado un cuaderno de notas o blog para comentar, en términos coloquiales, los sucesos reseñables que sobre trabajo y empresa van apareciendo en los medios, así como cualquier  extremo que tenga que ver con el poder y la gestión en las empresas. A continuación, hay un apartado de recursos denominado Cómo Hacer en el que se encuentran comentados libros, artículos académicos, buenas prácticas, organizaciones punteras y todo lo necesario para saber más. Finalmente, la sección Emprender sugiere que Pnix podría financiar ciertos proyectos empresariales siempre bajo los criterios de rentabilidad y profesionalidad que se apuntan y, por supuesto, con vocación por desarrollar los valores que aquí se defienden.

Quién hace Pnix

Este sitio web es la obra de una sola persona que vocacionalmente se mueve a caballo entre la psicología social y del trabajo, la economía de la empresa y el desarrollo de proyectos empresariales en los que se puedan implantar las prácticas que aquí se presentan. Es un sitio web modesto, pues sólo se incluyen nuevos contenidos en los escasos ratos libres que deja el trabajo asalariado y las otras -más satisfactorias- actividades profesionales, familiares y de ocio.

Dicho esto, cualquiera con inquietudes similares a las aquí expresadas puede colaborar, aportando textos propios, comentarios de libros, enlaces, etc. sobre temas afines, con la regularidad que  desee. Para ello, hay que enviar un correo electrónico desde la sección Contactar y la respuesta le llegará en unos días.